Por lo general no suelo escribir sobre ideologías políticas, tal vez porque no las tengo. Si debo reconocer que siempre me incliné más por las que señalan a la izquierda, sea por interés de su historia en Rusia, pasando por Lenin, Stalin, Trotski, o bien por las aventuras de nuestro Che por Latinoamerica. Nunca me preocupé más que por la mística de estos momentos (como quien lee leyendas o mitología griega), de hecho me autoreconocía como apolítico. Sin embargo, desde hace unos años empecé a involucrarme, de una forma más activa: discusiones en reuniones de amigos, leer, escuchar… equivocarme. Me cuestioné por qué estudiaba Comercialización si eran de mi interés las cuestiones sociales (leí a Marx, que quilombito me armé!). Más tarde me cuestioné ¿hacía falta negar el mercado?, ¿era solo una parte de este sistema y que hechas bien las cosas también cumple un fin social? ¿existieron, y existen, sectores públicos muy lejos de cumplirlo?
A partir de este involucramiento me gustaría reconocer, más allá que estés o no con este gobierno, el momento del país en este sentido. La juventud hoy se expresa, opina y lo hace bien o mal, pero lo hace. No nos olvidemos que en 2001, gritábamos al unisono «que se vayan todos». Que un poco antes, los que hablaban eran los que podían saquear un país mientras otros estaban adormecidos por sus viajes a Disney y los nuevos electrodomésticos en casa. Los planes a corto plazo que tanto le gustan a algunos.
Dentro de muy poco tenemos elecciones en Argentina. Ya se empieza a vivir el clamor popular, y cada uno de nosotros intentamos identificarnos con los distintos candidatos. También se escuchan muchas cosas que desequilibran, miles de intereses, miles de realidades y se complica al momento de decidir. Información distorsionada, creación de subjetividades, entre otras cosas. Me hacen pensar, y me hacen decir. He aquí algunas cosas que quisiera compartir con ustedes:
– que no todo está en la educación (alguna vez lo escuché decir a Follari «es necesaria una planificación en todos los frentes que la acompañe»). Es muy común escuchar en las calles «en la educación está la salvación de este país». Pero después llegan a su casa y ponen Showmatch (que está todo bien si te gusta, de hecho suelo mirarlo) pero tenés canal Encuentro que no le das una chance por que es aburrido. Autoeducarse es bueno también.
– que el speech de la seguridad es para la clase media lo que es el famoso «choripan y la coca» para las clases más desprotegidas. No se dejen engañar! Es persuadir, como lo hace la publicidad y no nos quejamos por eso. No es que uno es más sucio que otro, todos la usan.
– escucho que le pagamos el sueldo a los políticos a través de los impuestos y se lo roban? Pero también pagamos por productos, y difusión comercial, que le da trabajo a la gente en muchas empresas (tal vez algunas roban también). Obvio que de todos sale el dinero! los medios de recolección son distintos.
– que no voto por mi realidad actual sino la de todo un proyecto de país. Es muy común escuchar «nosotros en el 1 a 1 estábamos mejor».
– que si soy clase media, preguntarme ¿lo que quiero es ser media alta o que no haya más pobreza en mi país? Realmente necesito más? Y que si me dan cultura, me importa? ¿qué es lo que quiero?
– que se necesita cambiar en lo más mínimo, en dejar de colarnos, en dejar de robarnos tragos en un boliche, centros de mesa, y etc etc actitudes de ARGENTO.
– que si puteo al gobierno, a la oposición, a todos… está bueno antes informarse. Y dar fundamentos, argumentar. Luego persuadir.
Ahora preguntarse quiero izquierda o derecha, centroizquierda,…. Mejor primero, ¿que es la izquierda y la derecha? ¿que me ofrece cada uno?
Agrego: si votás en blanco está todo bien (de hecho está en mis posibilidades). Creo que es también un acto de democracia y libertad. Resalto el creo.